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Mostrando entradas de abril, 2012

Entrada #128

Haciendo una pausa en todas estas entradas “filosóficas de la vida“, aprovecho para decir que, el día 16, me saqué por fin el carné de conducir, tras 52 clases y 1500€, por fin soy oficialmente un peligro al volante. Ya cogí un par de veces mi coche, un Kia Rio, y me defiendo bien. El único inconveniente es acostumbrarme a sus pedales, a que es de gasolina, y a las medidas. Por lo demás, todo bien.
Tendemos a evaluar la vida y el amor del mismo modo: atendiendo a su duración. Para la mayoría, cuanto más largos mejor. Pero una vida breve puede causar un impacto tan grande como duradera puede ser la impresión que deja un romance pasajero. Al fin y al cabo, no es el tiempo que dedicamos sino cómo dedicamos nuestro tiempo lo que, en verdad, define nuestra historia.
I’m thinking on all the time you screwed me over. And I always believed it was always something that I’ve done. Now you treat me like a stranger and it feels so rough.

Contra toda esperanza

Casi toda esperanza es falsa si se para uno a pensar en ello. Significa tener fe en que las cosas saldrán bien cuando todo apunta a lo contrario. Pero, ¿qué sería de nosotros sin ella? Es la brújula de la mente y el corazón, aquello a lo que nos aferramos y nos mantiene a flote mientras aguardamos socorro. Sin esperanza, la vida es un sálvese quien pueda.

Si no se te ocurre nada agradable que decir, miente

Las palabras no sólo sirven para expresar las emociones, también ayudan a distanciarnos de éstas. Pueden ser una valiosa red de seguridad, que protege el corazón de una excesiva exposición, salvaguardando los verdaderos sentimientos, protegiéndolos de una efusiva sinceridad. También pueden ser malinterpretadas, infligiendo heridas al formular en la mente del otro una falsa impresión. A veces, hay cosas que es mejor callarse.

¿Cómo puede uno saber quiénes son sus amigos?

Un amigo de verdad siempre está ahí, sin otra prioridad que la amistad misma. Contamos con nuestros amigos para que nos animen en los momentos bajos, para que nos pongan los pies en la tierra en los momentos de euforia, y lo que es más importante, para que estén ahí siempre que necesitemos algo, lo que sea. No estoy muy seguro de quiénes son mis amigos, pero sí de que los necesito.

A todos nos gusta pensar que el mundo se acaba con nosotros

Lo cierto es que nuestros conocidos, nuestros amigos y nuestros seres queridos nos sobreviven, y a través de ellos, también nosotros. No se trata de lo que tenías, sino de lo que diste. No de lo que parecías, sino de cómo viviste. Y no se trata únicamente de ser recordado. Se trata de dar a los demás una buena razón para que te recuerden.

La vida nos transforma y nos transforma el amor

Cuando nos transformamos, no dejamos de hacerlo nunca. Cambiamos. No completamente, pero nos adaptamos más o menos a nuestra nueva forma o a nuestros nuevos sentimientos. Lo más difícil en este proceso natural es dejarse llevar y permitir que ocurra. Hay un momento y un lugar para cada cosa. Un momento en la vida para ser alguien, y luego una vez pasado, una oportunidad para transformarse en alguien más. Y, si tenemos suerte, hay también un momento para amar a una persona, y transformarse en una persona amada.

No confíes en quien te diga "confía en mí"

La confianza no se regala. En toda relación, es lo que más cuesta ganarse y lo que antes se pierde. Solo hay una cosa peor que el "ya no te quiero", y es el "ya no confio en ti".
Lo primero afecta al otro. No se puede hacer nada respecto a un cambio en el sentir del corazón. Lo segundo te afecta a ti, y a nadie más que a ti.
Fuente Usada http://www.dafont.com/es/saturdaymorninghand.font

Dulce Persuasión

A fin de que alguien influya en ti, sobre todo a la hora de que hagas o creas algo que en absoluto va contigo, esa persona ha de gozar de cierta credibilidad.
Tiene que existir un grado de confianza entre las dos partes. Pero la confianza, una vez perdida, es dificiil de recuperar.
Fuente Usada http://www.dafont.com/es/saturdaymorninghand.font

La vida es aleatoria y el amor puede ser igual de aleatorio.

Si te paras a pensar en ello seriamente, al final todo se resume en un único, y profundo, pensamiento: ¿para qué preocuparse?
La única razón para vivir es amar y la única para amar es vivir. Yo aún sigo buscando ese alguien que sea mi para qué preocuparse
Fuente Usada http://www.dafont.com/es/saturdaymorninghand.font

Arrepentimiento: La palabra más triste del diccionario.

Todo acto tiene sus consecuencias; sólo que no siempre resulta tan obvio en el momento. Nunca sabes a ciencia cierta cómo saldrá ni cómo te sentirás, no hasta después. De ahiel arrepentimiento.
Lo mismo da que no puedas cambiar las cosas, pero al menos puedes sentirte mal por ello. Qué importa si te persigue el resto de tu vida o más allá.
Fuente Usada http://www.dafont.com/es/saturdaymorninghand.font

Todos queremos ser estrellas

La idea de ser reverenciado y envidiado seguro que se encuentra en algún oscuro rincón de nuestro ADN. Como también lo está seguramente el deseo de reverenciar y envidiar a otros que imaginamos mejores, más aceptados y más populares que nosotros mismos. El único problema es que las cualidades esenciales que se requieren para ser una celebridad -egocentrismo, egolatria y desvergüenza- son las que menos atraen en un amigo.
Fuente Usada http://www.dafont.com/es/saturdaymorninghand.font
Apegarse a alguien es sinónimo de aferrarse a la creencia de que algo o alguien colmará nuestra existencia. El apego nos mantiene vivos. Nos induce a luchar para conservar lo que ya tenemos o para conseguir lo que deseamos. Pero en ocasiones también puede dejarnos en punto muerto, dando vueltas y sin llevarnos a ninguna parte.

Swinburne

Estoy cansado de lágrimas y risas,
Y de hombres que ríen y lloran
De lo que pueda venir después
A hombres que siembran para recoger.
Estoy cansado de los días y las horas,
De trémulos capullos entre flores estériles.
De deseos y ensueños de gloria,
Y de todo, excepto de dormir.