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Mostrando entradas de noviembre, 2014

¡Felicidades, Laika!

Hoy, 15 de Noviembre de 2014, mi perra Laika, que ha sido mi mascota desde el 2 de enero, cumple su primer año de vida. Fue abandonada con apenas un mes de vida en una cuneta; por suerte, quien iba detrás del coche que la abandonó, la recogió nada más verla y la llevó al ARCA de Sevilla, donde acogen perros abandonados. 

Laika ha traído su energía y amor a la casa y desde que está ella todo ha cambiado. Para bien, claro. No se separa de mí en ningún momento y me hace mucha compañía. Espero que cumpla muchos años más a mi lado y siga igual de guapa como está ahora. Quien aún no tenga un perro, que no tarde en conseguir uno, porque son los animales más agradecidos que te puedes encontrar. No caeré en el tópico de "el mejor amigo del hombre", pero un perro nunca te va a decepcionar y será tu compañero inseparable el resto de su vida.

Un perro negro llamado Depresión

Cuando no hemos padecido nunca enfermedades mentales como la ansiedad o la depresión, no podemos llegar a imaginar por lo que pasan las personas que las padecen.
En su peor momento, la depresión puede ser una condición debilitante y terrorífica. Millones de personas en todo el mundo viven con depresión; muchas de ellas y sus familiares tienen miedo de hablar de sus luchas, y no saben dónde acudir en busca de ayuda.  Sin embargo, la depresión es en gran parte previsible y tratable. Identificar la depresión y buscar ayuda es el primer y más importante paso hacia la recuperación.
El escritor e ilustrador Mateo Johnstone cuenta la historia de superación del “perro negro de la depresión”, figura metafórica que utiliza para describir qué es y como se siente una persona con esta patología.
Si conoces a alguien que esté en esta situación y todavía no haya recurrido a la búsqueda de ayuda hazle llegar este vídeo. También si al verlo tú mismo identificas que estás pasando por la compañía de es…

Look Up!

I have 422 friends, yet I am lonely. I speak to all of them everyday, yet none of them really know me.
The problem I have sits in the spaces between, looking into their eyes, or at a name on a screen.
I took a step back, and opened my eyes, I looked around, and then realised that this media we call social, is anything but when we open our computers, and it’s our doors we shut.
All this technology we have, it’s just an illusion, of community, companionship, a sense of inclusion yet when you step away from this device of delusion, you awaken to see, a world of confusion.
A world where we’re slaves to the technology we mastered, where our information gets sold by some rich greedy bastard. A world of self-interest, self-image, self-promotion, where we share all our best bits, but leave out the emotion.
We are at our most happy with an experience we share, but is it the same if no one is there. Be there for you friends, and they’ll be there too, but no one will be, if a group message will do.
We edit and exag…